Aparcada me quedé
en la puerta de mi casa
esperando la mañana
mientras la noche pasaba.
Aparcada me quedé
inquieta y ansiosa
lista para rodar
a la señal del alba.
Aparcada me quedé
creyéndome héroe
volando en tierra
soñando epopeyas.
Aparcada me quedé
y las horas pasaban
lentas y caprichosas
en una noche naranja.
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